Quiero decirte cosas que no me atrevo, quero acariciarte continuamente y quiero que al menos me mires o me recibas con tu mirada, Quiero lo que no puedo y realemente no entiendo por qué. Sólo pienso en la comodidad, en la calma que me provoca tu presencia y en las ganas de sentirte cerca. Cuando te vas y te pierdo me pierdo contigo, y me arrepiento, me muerdo las uñas y me digo que no puede ser una y otra vez, que no puede, que lo que es tal y como es está muy bien, pero... ¿qué hay detrás? mejor dicho, ¿qué siento yo detrás? No sé, bueno si lo sé pero no lo quiero decir, qué leñes.
Incluso el silencio suena mejor contigo, y vale ya sé que a veces pueden aparecer silencios indómodos pero ya te he dicho que contigo estoy en calma, aunque es cierto que a veces me esfuerzo por cubrir de palabras inútiles, de gestos forzosos... Y entonces ¿sabes qué pasa? Exacto, me vuelvo a arrepentir.
Uno no puede pensar en lo que nunca habrá pero si lo hubiera sería diferentemente normal y tierno.
Pero uno siempre piensa, uno siempre siente, uno siempre se equivoca, se tropieza y se vuelve a tropezar siempre igual, pero esque a veces le gusta tanto tropezarse...
No hay comentarios:
Publicar un comentario