jueves, 30 de diciembre de 2010
Ausente
Y comienzas a oler la ausencia que se cuela por tus fosas nasales vestida con el pefume de unos cabellos en el frío. Y lo peor es cuando llega el olor, tan agradable, tan cautivador... que no puedes evitar sonreír y entonces dudas y no sabes que hacer, y tu boca acaba esgrimiendo la sonrisa de los derrotados. Dudas, sí, tu hermana duda, y esque no sabes, ése es tu problema, que no sabes, y doña duda viene a visitarte y a tentarte y a querer cumplir tus deseos cuando tú sabes que lo que debes hacer es respetar porque tú siempre has intentado respetar aunque seas una hipócrita, pero intentas pasar de puntillas sin despertar al niño que duerme. Y entonces cuando te has jurado continuar en punto muerto, continuar fingiendo, ese olor vuelve y regresan con él las dudas y después... después el miedo a la ausencia.
martes, 21 de diciembre de 2010
Ilusión
Ilusión tú que te rompes tan a menudo, ilusión, dulce amiga que me has acompañado desde mi inocente infancia hasta hoy, mi inocente juventud. Eres como el agua. Suave, fresca y rápida cuando corre por la calle empapada y por las mejillas tiernas. Y al final te evaporas.
lunes, 20 de diciembre de 2010
Delicatum
Delicatum--- Delgado
Soy débil, lo confieso, y soy inestable y tengo la cabeza llena de pájaros. Vivo a trompicones y a veces hago daño a los demás. Hablo mucho y no siempre demuestro todo, tal vez sirviera para política, sin embargo, y a pesar de esto me importa la gente solo que soy una cobarde y no se actuar siempre en consecuencia. Lo siento. No sé. Tal vez sea muy egocéntrica, tal vez diga que me preocupo por los demás cuando realemnte solo pienso en mí aunque supongo que pensar en mí conlleva pensar en los demás porque soy lo que soy debido a quien me rodea y no podría feliz yo sola. No sé. Hablo sin pensar demasiadas veces y de la manera más brutal y dañina que existe, es decir, desde el miedo. Busco algo que me llene y cuando lo encuentro no soy capaz de conservarlo, y ese algo que me llena es algo maravilloso y se cubre de normalidad y eso me gusta porque al fin y al cabo todos somos mediocres y como dice Eisenheim mi gran sueño también es ser mediocre porque realmente es lo que soy y ya va siendo hora de que lo acepte y, tal vez, eso sea lo único que me haga ser valiente: aceptar que soy muy débil, hipócrita, indecisa y... no sé.
Sé que quiero a muchas personas, sé que mi vida está buscando constantemente pilares en los que apoyarse y también sé que me gusta que otros se apoyen en mí. Sé a quien quiero y siento no demostrarlo cuánto debería.
Y quiero a las personas no a la gente, y las quiero más que por lo que son, a pesar de quienes son.
Soy débil, lo confieso, y soy inestable y tengo la cabeza llena de pájaros. Vivo a trompicones y a veces hago daño a los demás. Hablo mucho y no siempre demuestro todo, tal vez sirviera para política, sin embargo, y a pesar de esto me importa la gente solo que soy una cobarde y no se actuar siempre en consecuencia. Lo siento. No sé. Tal vez sea muy egocéntrica, tal vez diga que me preocupo por los demás cuando realemnte solo pienso en mí aunque supongo que pensar en mí conlleva pensar en los demás porque soy lo que soy debido a quien me rodea y no podría feliz yo sola. No sé. Hablo sin pensar demasiadas veces y de la manera más brutal y dañina que existe, es decir, desde el miedo. Busco algo que me llene y cuando lo encuentro no soy capaz de conservarlo, y ese algo que me llena es algo maravilloso y se cubre de normalidad y eso me gusta porque al fin y al cabo todos somos mediocres y como dice Eisenheim mi gran sueño también es ser mediocre porque realmente es lo que soy y ya va siendo hora de que lo acepte y, tal vez, eso sea lo único que me haga ser valiente: aceptar que soy muy débil, hipócrita, indecisa y... no sé.
Sé que quiero a muchas personas, sé que mi vida está buscando constantemente pilares en los que apoyarse y también sé que me gusta que otros se apoyen en mí. Sé a quien quiero y siento no demostrarlo cuánto debería.
Y quiero a las personas no a la gente, y las quiero más que por lo que son, a pesar de quienes son.
jueves, 16 de diciembre de 2010
Debería
Hace frío en la ciudad. Un frío que cala en los huesos, sin embargo, la piel está caliente y a pesar de que las manos están entumecidas aún sienten su tacto, suave, suave tacto. Y aunque a veces muerda el sentimiento absurdo de la culpa con dientes de hielo, debería saber cuanto calor aportan sus miradas a la noche gélida de ese cuerpo pequeño, deberia saber qué poco le importa el frío si puede sentir su hombro debajo de su poco detallista cabeza. Debería saberlo.
domingo, 5 de diciembre de 2010
Imágenes
Imágenes que abren las puertas de mi pecho que ya no está agitado, ni triste, ni alegre, está ausente y no sabe encontrarse. Se ha entreabierto la puerta de la inseguridad, también la de la responsabilidad, la del miedo y la de la soledad. Otra imagen y se abre una puerta que no lleva a ninguna parte pero que quiero cruzar...o tal vez sí, tal vez si lleve a alguna parte pero no esté dispuesta a hacerle frente y por eso prefiera pensar que detrás de la puerta hay un muro contra el que debo chocar y simplemente levantarme después y seguir por otro camino como he hecho hasta ahora... no lo sé.
Solo sé que he desatado el nudo de los te quiero y que el barco ha echado a volar, ha zarpado hacia un naufragio que nunca se sabe si va a llegar o si seguirá surcando el cielo.
Solo sé que he desatado el nudo de los te quiero y que el barco ha echado a volar, ha zarpado hacia un naufragio que nunca se sabe si va a llegar o si seguirá surcando el cielo.
jueves, 2 de diciembre de 2010
Rojitas las orejas
Las historias de los derrotados son los que hacen que los libros cobren sentido. Las sonrisas amargas de aquellos que caminaron demasiado y que perdieron el olor, los dientes y el cuello luchando contra lo imposible y que acabaron Esperando a que Nada llegase. Y Nada llegó y desprendieron una sonrisa amarga de ésas que indican que mereció la pena, que aunque fuera la crónica de una derrotada anunciada mereció la pena caminar por las calles empedradas de una ciudad que ya puede que no tenga sentido pero que todavía vive bajo un cielo de lluvia.
Y aunque no queramos seguimos cubriéndonos con palabras.
Y aunque no queramos seguimos cubriéndonos con palabras.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
...miraremos lejos