Las historias de los derrotados son los que hacen que los libros cobren sentido. Las sonrisas amargas de aquellos que caminaron demasiado y que perdieron el olor, los dientes y el cuello luchando contra lo imposible y que acabaron Esperando a que Nada llegase. Y Nada llegó y desprendieron una sonrisa amarga de ésas que indican que mereció la pena, que aunque fuera la crónica de una derrotada anunciada mereció la pena caminar por las calles empedradas de una ciudad que ya puede que no tenga sentido pero que todavía vive bajo un cielo de lluvia.
Y aunque no queramos seguimos cubriéndonos con palabras.
Aunque tú no lo veas,tendrá sentido.Tarde o temprano,tendrá sentioo...tiempo al tiempo.
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