domingo, 6 de noviembre de 2011
Noviembre sigue soplando lento.
Noviembre ha llegado y tus pupilas se han encerrado en la sepultura de tus párpados, he perdido tu relámpago. El hielo sigue colándose entre mi cuello y la bufanda y tus ojos no vienen cubrirme con destellos de tormenta, con rayos que vengan a iluminar mis recovecos, con miradas de fuego que ardan en la comisura de la cremallera, que desaten nuestros zapatos, que desnuden nuestra cordura. Abre los ojos y sal sin paraguas para que te moje de la libertad de la que algún día me apropié.
jueves, 3 de noviembre de 2011
Perder el arte, olvidar la elegancia
¿En qué momento perdimos el arte de conjugar las palabras, de declinar los besos, de escribir paseos? No me hables de amores que nunca pudieron ser con un vaso e plástico entre las manos. Has mezclado fanta y vino, coca cola y algún alcohol sobrecargado de falta de escrúpulos, has mezclado tanto que al final has vomitado sueños rotos por esos ojos verdes. El suelo está empapado de cristales y tu sigues bebiendo en tu vaso de plástico. Yo he perdido el arte y tu la elegancia de todos los erizos. No me hables de antes de ayer, no me hables de hace dos minutos, no me digas nunca más lo que te dije las otras de las otras noches. Ya me has repetido muchas veces que somos todo lo que no pudimos ser y lo que no seremos, por eso para mí siempre serás esa copa de cristal.
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...miraremos lejos