Derríteme despacito, no como esta calor sofocante que me aprieta contra el suelo en busca de un refugio de frescor. No, tú derríteme sin prisas, sin temperatura, sin locura pero tampoco con inteligencia. Sin caos pero sin orden. Derríteme sin fuego, sin calor, sin piel. Derriteme con tu presencia, con tu sonrisa franca con tu humildad serena, con tu nerviosismo controlado.
Una vez derretida déjame darte frio, darte humedad, darte la frescura que necesitas para salir de ti. Salir de tu frustración, evadirte, dejar de sentirte y comenzar a sentirme para dejarte llevar, para dejarnos llevar. Fluyamos, corramos sin destino y parémonos a palpar lo invisible, apresemos en nuestra esencia liquida todo lo que se nos escaparia de otra manera. Sin orden, solo fluyamos arrastrándonos por el camino que vamos serpenteando tu y yo sin miedo. Ahora, sin miedo.
Fluir. Líquido. ya decia aquel griego que el agua era el arché...¿ Qué hay más importante que fluir?
ResponderEliminarEn la vida no hay que correr, hay que deslizarse,dejarse llevar, sin miedo.