- ¿De qué tienes miedo
- Tengo miedo a desatar el nudo que he hecho, miedo a que los suaves toquecitos vuelvan a oirse bajo el pecho, miedo de volver a sentir.
- Sentir es bueno ¿no?
- No te creas, es lo menos práctico que hay, significa volver a dormir poco, pensar mucho, que te duelan las sienes, que te quedes sin palabras si eres la persona más parlanchina del mundo o que solo digas tonterias cuando lo que preferirias hacer es estar callado.

- Buf, exageras. Tú y tu modo poético de hablar siempre haciendo una montaña de todo...aunque la verdad es que siempre consigues impresionarme.
- Solo te muestro lo que pienso, lo que pienso justo en este momento, porque puede que mañana sea distinto o puede que mañana quiera creerme otras cosas o callarme algunas.
- Eres demasiado para mí.
- Yo también me siento demasiado para mí.
-Lo mejor será irse a dormir.
- ¿Dormir? Eso será si el nudo que he hecho aun tiene consistencia y no se ha desatado del todo y lo que sujete esté dispuesto a hacerme tambalear y caer.
- Bueno hoy descansa, hay días en que la cama es el refugio del alma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario