Y feliz Año. Y lo bueno es finalizar un año con una sonrisa porque a pesar de las caídas seguimos estando vivos y no puede haber nada mejor que eso, que la vida. Por mucho que nos quejemos, que me queje, seguimos sonriendo y aunque a veces sea con frivolidades seguimos riendo. Y aunque a veces sea adaptándonos a los demás seguimos viviendo y sabemos quien somos y lo que queremos a pesar de que no siempre lo demostremos ni luchemos por ellos. Seguimos echando ramas y nos podemos apoyar aún en las raíces. Porque aunque haya mucha distancia entre la tierra y la copa del árbol todo forma parte del mismo ser. Y ahora que estoy echando ramas me doy cuenta de cuánto valen mis raíces y lo importante que es que siga lloviendo sobre ellas para que pueda seguir creciendo. Y el árbol continuará creciendo un año más, a veces soportando el viento, a veces la tormenta, a veces incluso puede que un rayo descuidado se tropiece en sus ramas pero el árbol seguirá creciendo, seguirá buscando el cielo y sus hojas nacerán sabiendo lo importante que es formar parte de la tierra y verse alumbrado por el sol.
Por mis raíces, por mi tronco, por mis ramas y por cada una de mis hojas poque aunque caigan en otoño, renacen en primavera, y la vida continúa. Y a pesar de que a veces humedezca necesitamos la lluvia. Gracias.
Me encanta esta entrada, es preciosa.
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