Noche de miedo dicen, noche de tinieblas y de calabazas, dicen, mientras yo miro por la ventana del autobús y busco respuestas que nunca encuentro y escucho a Drexler cantando en mis orejas diciendo que "Sea lo que sea" y pienso en "lo que fue". Porque todo mi pasado me acompaña, me ayuda a encontrarme cuando me pierdo y me indica que es aquello que nunca puedo abandonar y que tengo que aprender a valorar. Y para valorar a veces hace falta alejarse y ver las cosas con perspectiva para conocer lo que queremos y otras para saber que es lo que quisimos y que ya tenemos. Me suelo alejar en el tiempo para acabar echando de menos, porque el ser humano siempre quiere lo que no tiene y por eso siempre ando anhelando el pasado. Ahora, me alejo en el espacio y experimento mil sensaciones mientras crezco por dentro aunque a veces choco con mis propias paredes vitales. Al final, por mucho que me choque, que me tropiece, que me caiga, que me pase las tardes mirando atrás y otras tantas preguntandome por qué, siempre llego a la misma conclusión: que tengo que seguir andando.
Y mis muertos no me dan miedo.
Qué buena la última frase...
ResponderEliminarY tanto, y así seguimos, y juntas, que es también muy importante :P
ResponderEliminar