Ayer salí a pasear con la sonrisa del otoño en magas de camisa. Hoy a pesar del sol, me doy cuenta de que hace viento y que me golpea el rostro y que habrá lluvía y me mojará la piel. Y me da miedo quitarme el abrigo no vaya a ser que el resfriado se convierta en neumonía.
La neumonía,a veces,mata.
ResponderEliminarCuidado con ella...
Juégatela con la neumonía también, ¿qué menos? :P No podemos pasar el verano preguntándonos cómo soportaremos el invierno.
ResponderEliminarY nada, que os quiero; en verano, en invierno, sin dedo, con sectas, con todo :D